miércoles, 10 de marzo de 2010

Acerca de la Inmortalidad (Fragmento)

Tanto insistió el Hombre en vivir más y más, que el mundo se hizo anciano. La Ciencia alteró la selección natural, manipuló la esencia del Tiempo-Viviente, y la criatura pretendió emular la eternidad del Creador.
Así logró condenarse. El Péndulo jugó su baraja: si nadie debía morir, tampoco nacer. Ya no nacían, así la edad fue extinguiendo.
Lentamente todo envejecía. La degradación era mínima pero inevitable.
Luego de siglos las carnes babeaban. Fue una realidad de piel, huesos y vísceras que se desprendían de los cuerpos aún sintiendo la vida.
El hedor y la repugnancia hicieron paisaje.
El mundo era una fantasmagórica profecía.
Pero el Hombre llegará por fin a polvo y sufrirá los vientos. Su propia obsesión por inmortalizar, logró perpetua. Nunca evolucionará a Espíritu.
Simplemente, un cúmulo de partículas expandiendo con los sentidos intactos, y todos los Universos disponibles para desear un cuerpo que intente libertad.

Agosto 2009 - Victor Clementi

martes, 9 de marzo de 2010

Nuevas Brujas

Primero quemaban brujas en la hoguera por oponerse a la Iglesia, o simplemente por considerar sospechosa a la víctima.
También el Macartismo acusó de comunista a cuanto oponente político se cruzara para hacerlo desaparecer.
Vinieron los militares y eliminaron discrecionalmente humanos portadores de una ideología extraña para ellos, en nombre de la patria en todo latinoamérica.
Los colonialistas españoles diezmaron en nombre de dios, sólo porque los nativos eran inconvenientes para su cultura.
Los yanquis y sus secuaces israelíes ocuparon todo país petrolero disponible, en nombre de la seguridad nacional, la excusa predilecta del imperialismo. Frente a la amenaza potencial propagandeada por ellos mismos, masacran inocentes, amparándose en la acción preventiva.
Y en estos últimos años, el nuevo patíbulo, el nuevo cadalso es la droga; menos aún, una simple plantita de canabbis puede escracharte socialmente de la peor manera. Una vecina vengativa, una anciana asustada o un cholulo, puede acusarte de narco y mandarte sopre, sólo porque no le caes simpático. Así es nuestra Argentina.
LA MISMA ESTRATEGIA FUNDAMENTALISTA de relacionar droga con delito, es utilizada para desacreditar, para estigmatizar, y solo encubre la incapacidad (cuando no la complicidad) de las autoridades por frenar la delincuencia. No es cierto que todo aquel que se fume un porro es un ladrón, un violín, una bestia despiadada, un homicida: eso es propaganda nazi para sacarte de circulación, engañapichanga. Cualquier adolecente sabe o intuye que esa acusación es mentira, y eso provoca descreimiento.
OJO...no caigamos en tormentos medievales ni en excusas pasadas de moda; que la policía persiga chorros, asesinos y violadores, y no victimice más a los pibes fumando en la esquina del barrio.

Pancho Tasso

lunes, 8 de marzo de 2010

Las callecitas del Tiempo

Andaría cerca de los once cuando intenté aprender ajedrez en una academia bien barrio.
Una vez conocidos los nombres y la función de cada pieza, el profesor hacía simultáneas con los pichones.
Una tarde, en pleno juego, estaba yo concentrado en las posibilidades de hacer digna la derrota, cuando el master me increpa: ¿Y?
-Estoy pensando -le contesto
Entonces me nockeó: Pibe, piensan los que saben jugar. Vos, mové…
¨Muchos años después, frente al espejo de fusilamiento¨ recordaría aquella frase con mucho menos rencor, cuando un maestro me invitara a conocer el mundo.
Hoy, casi perdí los conventillos del ayer, las plazoletas lentas, justo tres minutos antes del crepúsculo.
El tren de la infancia sólo parte. Humo escurridizo.
Hoy soy un apenas. Me siento trasgredido por una aceleración cruel. Parece que la supervivencia apurara, que exigiera un entrenamiento militar.
Tengo que decidir más rápido, ejecutar eficientemente, comunicarme a lo indio.
La vida asemeja a un videojuego:
Matar o Morir
Premisa: Eliminar
Otro Crédito: Renacer.
Encarnar: La Timba Eterna
Los estíos ya no antes.
La pulsación solar acelera
Me perdí de tanto Tiempo
No sé si fue una apuesta o un descuido
Indefectiblemente seré abono ingrávido, lo que no permitirá añorar, excepto trasmigre al mínimo polen, al bulbo que contenga lo expansivo.
Nada detiene, la escala progresa. Sin embargo muchas veces me refuto este maravilloso legado de saber detener al Tiempo en un recuerdo.
Y regresar una y otra vez a la Estación de la Infancia, a las callecitas que nunca me dejaron.

Octubre 23.09 - Victor Clementi

jueves, 4 de marzo de 2010

A Propósito del Movimiento

¨Quienes no estén de acuerdo conmigo, ubíquense a mi derecha, o seréis desterrados¨ MONAR-K
Se dice que el Peronismo es un Movimiento, ¿acaso será un terremoto, un tsunami? Definir una posición ideológica con una expresión sísmica, no alcanza, es incompleta, inestable, desorientadora, a punto tal que es una cuna de engendros.
El mal llamado Movimiento ha sabido supurar desde Menem a Kirchner, de López Rega a Rucci, de los Montoneros a la CNU. Pocas veces existira (o co-exixtirá) una fauna tan antitética bailando en el mismo plato que el General les ordenara.
Comparable con el Arca de Noe, donde nadie supo explicar ni con milagros cómo convivían carnívoros con presas que salieron indenmes, el Peronismo alberga un arco tan extenso que se cierra a sí mismo y acaba siendo nada por pretender ser tan todo.
Aunque las aparentes facciones peronistas no garantizan pluralidad sino rapacidad, siempre atentos ante el próximo sisma. No existe el peronismo disidente, los predadores se desagrupan y reagrupan como en un caleidoscopio. Al igual que la Iglesia católica se subdividen y fagocitan con una velocidad atómica.
Con un matrimonio monárquico en el poder, que pacta pragmáticamente con sectores tan disímiles como Madres de Plaza de Mayo, grupos de choque neofacistas, multinacionales como Cargill y Monsalvo, banqueros archimillonarios como Asquenazi, etc, los K sólo fractalizan el viejo paradigma de Juan Domingo de permanecer vertical y no asumir discrepancias, mientras ellos mismos también se enriquecen a costa del poder que detentan.
Emulando a Don Quijote, los K y sus eunucos agreden a fantasmas golpistas y derechas mitológicas, a las que ellos mismos clonan con sus propios discursos violentos y desestabilizadores que sólo benefician a los peores intereses ocultos, los que esperan que trastabillen y caigan para apoderarse nuevamente de la República.
También es cierto que los predadores proliferan cuando no hay oposición real y responsable, si en la jungla predomina una sola especie sin regulación natural, la biodiversidad peligra.
Cuidado..! puede que tanto Movimiento derrumbe mitos...y abramos los ojos...


4 de marzo - Víctor Clementi

martes, 2 de marzo de 2010

Asignatura

Siento odio, violencia, repulsión
y otras tantas perversiones
que jamás expulsaré
sólo porque pudor envenena.
Me siento huésped de una larva
insaciable que vacía el origen.

Los sucesos olfatean, anegan
arrepienten, desde ya, esta bilis existencia,
exigen límites en un brochet de miseria
que coincide con la negación del alma
y la carne hueca.

Parece que el dolor es la estirpe necesaria
para hacer del humano un sustantivo.

Aún con disfraz de pocilga
llevo la semilla del Imperio
(soy un paria que ha robado
un secreto a los dioses,
tan así que llevo prófugo varias existencias)

Entonces
haré un jardín en la roca
una metrópolis en la niebla,
daré vida a cuerpos hechos con migajas,
seré un dios en miniatura
que exhale bacterias creativas.

El caos es el primer ecenario de la magia,
cualquier objeto sustituto de mi esencia.

Entonces
de regreso y ya sin la ansiedad de la existencia
los sueños dejarán de serlo
porque imposible es soñar dentro de uno mismo.


Victor Marcelo Clementi
2 de marzo

miércoles, 3 de febrero de 2010

Distinta Obsesión para que nada cambie

Mejor herido que puñal

apurá
no sea cosa que me llegue tarde
Monk no es el único obsesivo-compulsivo
enhebrar para deshenebrar
¿hasta cuando equilibrio indefinido?
¿y si me quedo, no sea cosa?

bajo bitácora autista
me recluto
arrastro una llama cómplice
ser destino abrir inicio

sólo sé que no sea cosa
apurándome el Cristo,
hay que vencer la náusea
para llegar a lúcido

me acuesto en el acaso
y que así sea
¿o no?


No sé, yo me quedo


sopa vieja, como mi vieja
que se muere o no
y obstina en no reconocerme
yo sé que vos hasta quien

quien me sea, obstruye
a cada quien su no-quien
de necesidad en necesidad
de obsesión en opresión
esclavo

tirano
me miento y no me perdono
me destierro y me convenzo
no sé hasta quien
sea la o de solo

no sé, mejor no salgo.


Inmacularme


primera adicción
matar de a madres
¿a quien culpar de esta selecta imbecilidad?

no sea cosa que me quede
sin suponer quien soy,
por si acaso viniese
de un otro no sé

ni de quien voy
y hacia donde ayer

mejor no me aprendo
así conozco.


¿Me quién?


transcurría en la exacta lentitud
de quien se sospecha suicida

dejé que el pecado ocurra
es de incumbencia geométrica,
el mundo igual sin mí
la posibilidad no juzga

a mis espaldas llora el fantasma
del deseo que no cometí,
ahora fuí fugitivo.


Victor Marcelo Clementi
3 de febrero

lunes, 1 de febrero de 2010

Teatro de un renegado, XIII

Sacco y Vanzetti, de Mauricio Kartun y Viviana Ruiz
Soñar despiertos

¿Cuándo el teatro se aproxima a la perfección? La respuesta es sencilla, pero no es fácil ponerla en práctica, y no por obvia se da por sabida: cuando se perpetra el complot de sus tres elementos humanos --actores, dramaturgo y director—siempre más importantes que el dónde y el cómo. Puede que cualquiera de esos tres elementos se perciban superiores a los otros dos, que la superioridad de uno mejore, o hasta remplace, la insuficiencia del otro. Y mientras cada cual se cree imprescindible, hay un cuarto, el receptor, que ya lo entendió. Acaba de asistir al teatro cuando los tres funcionan al unísono, a la relojería no se le empastó ningun diente. Si falla un engranaje igualmente da la hora, pero será la de ayer. Cuestión que del tríptico el Colectivo S & V-Mauricio Kartun-Viviana Ruiz sale una máquina a cuarzo de pila infinita.
Sobre Kartun no queda mucho que decir. Entre los marplatenses no fue tan visitado como quisiéramos, excepción hecha de dos adaptaciones de El partener (1995, Gustavo Fraga; 2008, María Carreras) y dos piezas en versión de Gastón Martelli (La casita de los viejos) y Jorge Rivera Woollands (Cumbia morena cumbia, ambas de 1999). La Vivi Ruiz, alma mater del Centro Cultural Séptimo Fuego, discípula de Renzo Casali, es hoy una de las directoras de mayor prestigio y continuidad en la escena local, docente de varias generaciones de actores en vigencia y productora de una plaza cultural de ininterrumpida perduración. El Colectivo nace de una iniciativa de la cooperativa del Hotel Bauen, espacio recuperado por sus propios trabajadores luego de la crisis del 2001: lógicamente, tenía que ser Sacco y Vanzetti, militante vindicación de los principios anarquistas, el texto destinado a consolidar una utopia cuyas víctimas internacionales más famosas han dejado un poderoso rastro, más aún navegando todos el tsunami de otro colapso del capitalismo en el cual, de nuevo, se ratifica la insondable mezquindad y bulimia de sus beneficiarios.
La resolución escenográfica constata el despojamiento, el despliegue austero y riguroso que la estética del Séptimo sabe poner de pie para expresarse. Unos biombos de malla practicables, duros y a la vez sutiles, que todos mueven, dispuestos a encerrar, separar y esconder a los agonistas, circunscriben las acciones en la embocadura. De la misma materia dos sillas y un estrado de juez: el sistema como pajarera móvil que involucra a perseguidores y perseguidos. Atrás, una cortina traslúcida, opaca si la luz se desplaza delante, semitransparente en cuanto los dos anarquistas de la historia, plantados detrás, escriben a sus parientes lejanos de Italia o a sus sufridas esposas de América. Papel y pared, libertad y límite, dos realidades apenas distanciadas a través de ese telón interior. De allí también provienen las voces de desaprobación y protesta, el público del tribunal, coro griego desarticulado y sin rostro, que habrá de condolerse y escandalizarse. Pero Sacco implica un courtroom drama, el género tan Hollywood, la dialéctica Fiscal-Defensor, los abogados de suyo vueltos histriones y trágicos, procurando convencer al anónimo jurado de ciudadanos por sorteo que representan –nunca mejor dicho—a la democracia decisoria en el terreno moral-criminal. Y aquí la puesta pega un giro inesperado, pues los destinatarios de los discursos, de pronto, somos nosotros, al girar hacia la platea los alegatos y tomarnos, a cada uno, de jueces masivos. El final lo conocemos, sin embargo, dada la inspiración del hecho verídico. Una pareja aparece, en los cambios de episodio, e informa, a dúo, las fechas sucesivas en que se va consumando el oprobio.
Vale la pena recordar cuál fue la verdadera razón social de un asesinato judicial que, incluso en los Estados Unidos, todos sabían, amén de bárbaro, injusto y sin pruebas. “Mi deber es buscar culpables, los inocentes no tienen quién los busque”, argumenta el fiscal de distrito. Se necesitan dos cabezas de turco –de italianos en este caso—y anarquistas, para ejecutar, inicuamente o no, y de paso aleccionar a la “plebe ultramarina”, diría nuestro Lugones, pobre y forastera, que viene a fare l´America con sus ideas revolucionarias y sus anhelos de igualdad y prosperidad. Sin ponerse colorado ni refutarle al defensor la falta de mérito, persuadirá al jurado –blanco, wasp, paranoico por el síndrome reciente de la revolución rusa, y burgués asustado—que eliminar a dos extranjeros “los italianos nunca se integran a nuestra sociedad” servirá de admonición a quienes no se sometan, no importa si mataron a alguien o no. El juez irlandés, descendiente de pilgrims fundadores, no duda frente a dos tentaciones: formar parte de la Corte Suprema y evitarle derechos y expansión a los miserables de “piel extraña” a punto de asaltar la fortaleza anglosajona y, vaya a saber, quizás lavarse las patas en la fuente.
Se nota en el plantel la elección minuciosa de Ruiz. La impresionante pregnancia de Fernando Vanzetti Santiago y Fernando Sacco Martín, que hasta en el rostro parecen gringos de la época y con cierto parecido físico a los originales; la seguridad y profesionalismo de los guardianes de la ley (el fiscal Norberto Trujillo, el policía Gustavo Portela, el defensor Gustavo Pardi); la sobrada versatilidad de nuestro Marcelo Scalona en el rol de juez; las esposas respectivas de la pareja acusada (Natalia Marcet y Cristina Ferrajoli), manifiestan la homogeneidad y convicción con que encararon sus vestiduras. El extraordinario personaje de Medeiros (Luciano Guglielmino), el auténtico asesino que nadie quiere escuchar pese a confesarse autor, redondea a este equipo maravilloso de intérpretes.
“Soñar no es lo mismo que estar despierto, y si ustedes siguen dormidos…” alega Sacco, negándose a la clemencia del gobernador. “Perdón piden los culpables, y yo moriré inocente”, asegura. Una directora marplatense logró su sueño: conducir el máximo elenco posible, en una obra máxima de la dramaturgia nacional, y sin renunciar jamás a su compromiso eterno como artista progresista. This is for you, Niccola and Bart, cantaba hace siglos Joan Baez. Nuestro teatro, tanto como ellos, se lo merecen.

Gabriel Cabrejas