viernes, 3 de agosto de 2018

Ocasión de Acertijo

"para llevarse bien con el mundo habría que actuar ciego e hipócrita,
la queja es la penitencia de los resentidos"    
Licenciado Arístides Orillas

como quien cirujea el pucho que arroja
un fulano en la parada del bondi,
como quien babea ante la belleza que escapa,
como quien miente o se disfraza
para vivir sin tanto exilio:
la jungla permite camuflaje,
como quien le reza a su propia conciencia
luego de traicionarse con dioses,
como quien se ubica a la diestra de un alien,
como quien seduce a las cenicientas del prostíbulo,
como quien aúlla aborigen del pecado
cierta escoria sensorial,
como quien deshuesa una luna de lobos hambrientos,
como quien arroja la primera piedra
de un diálogo violento,
¿cómo?
¿quién?

Victor Clementi





martes, 24 de julio de 2018

Teatro de un renegado 2018


Salvajada, de Mauricio Kartun por Viviana Ruiz
Animales sueltos

  “Aquí se cuenta la historia de un tigre que se crió y educó entre los hombres, y que se llamaba Juan Darién”. Así empieza el cuento de Horacio Quiroga Juan Darién, perturbador y ambiguo, un desafío para lectores y adaptadores. Claramente se invierte la fábula de Tarzán: la bestia de la naturaleza mezclado, inserto en la comunidad de los humanos, es decir, la cultura. Debía encantar a Mauricio Kartun, especialista en hibridar lo culto con lo popular, igual que la historia bíblica con la lucha de clases argentina. Nacida para los titiriteros del Municipal San Martín, Salvajada rompe los cánones previsibles, otra característica kartuniana, y se confiere su propio público personal, del infantil al adulto, del musical al teatro político, de la caricatura a las máscaras. Viviana Ruiz metaboliza todo eso, y trasfunde un producto original, emocionante y glorioso.
  La directora se toma libertades, en efecto, que complejizan y enriquecen el texto de Kartun. Los actores imitando animales, en la semipenumbra, mientras ingresan los espectadores, estrategia muy utilizada por los septimianos; una hermosa escenografía de lienzo pintado, la aldea dibujada —de la artista Estefanía Fernández y primera vez que se produce en el Séptimo decoración tan elaborada; las máscaras también son suyas—con orificios de ventanas desde donde asoman los rostros del elenco; la simplificación simbolista de la jungla mediante lianas de trapo y una larga red móvil que las contiene como practicable multiuso: la acostumbrada inteligencia sintética del teatro independiente, resolutiva-expresiva del espacio, y después, la acción en el cuerpo de los intérpretes. Babuchas negras y descalzos, a ruido y golpes tribales, más canciones compuestas ad hoc (música de Federico Moyano) y movimiento. Una vez desplegada la movilidad del signo teatral, apela a tantas variantes que cualquier visitante sin distingo de edad puede disfrutar de Salvajada.
  Darién “había conservado de su forma recién perdida tres cosas: el recuerdo vivo del pasado, la habilidad de las manos y el lenguaje. Pero en el resto, absolutamente en todo era una fiera, que no se distinguía en lo más mínimo de los otros tigres”. Quiroga monta en germen lo que aprovecha y extiende Kartun. Se trata del marginal inclasificable, del inadaptado, que pasa del colegio ridículamente normativo al circo entusiasta por amaestrarlo, y escapa como el oso de Moris aunque no para amansarse y estar contento en la selva sino para seguir indómito y peligroso, por sólo ser. Javier Bosotina, pelilargo y flaco pero de músculos trabajados, pone el físico exacto y una capacidad notable en los desplazamientos sinuosos y flexibles. Cristina Strifezza, la madre de Juan y la maestra, exhibe una (inolvidable) maestría en los cambios de registro compositivos, como Paula Eizmendi, la sensual anaconda y la farsesca inspectora “enviada por Buenos Aires”. De la misma tela está hecha Violeta Romero (Irupé y la Mujer de Cooperadora, dos personajes antagónicos), y, destacado en la homogeneidad de una conducción actoral siempre afinada, Leandro González, que es un tape cazador y el domador circense, y la parodia de ambos al mismo tiempo.
  Cada nueva-buena obra del Séptimo conlleva la virtud de avanzar sobre lo realizado antes, de crecer un paso más en cada puesta. El compromiso esmerado de grupos de actores cambiantes y sin embargo formados óptimamente para desempeñar lo que les salga al cruce, la búsqueda de la innovación en el planteo estético de la escena, el mensaje social irrenunciable: los rastros presentes a la hora de diseñar una identidad teatral que, da la sensación, nunca dejará de crecer.

Gabriel Cabrejas

Linaje Introspectivo

prefiero oscilar entre nubes alquimia
vagar por el caos mágico
nadar el éter oscuro
atado a lo invisible

los cuatro cardinales del Universo
arrancarán estos miembros mártires,
ya no sentiré el pudor del inmigrante
huésped entre cuerpos increados

elevo los corsos del viento
a una partitura interior,
extraña necesidad de nadie
excepto la empatía con el Cero iniciático

toda violencia acaba por cancelarse,
de los escombros quizás luz.

Vittorio Marcelus





martes, 17 de julio de 2018

Morfeo desvelado

efluvios fosfóreos
vínculos iridiscentes
inflaman cada sentido sucedáneo

evanescencia:
Eva en esencia
umbral al pecado

dimanar:
emanar ambiguo
eslabón de una fauna espectral

subyacer
los caracoles de la niebla

¿despertar en qué?

Vittorio Marcelus




domingo, 15 de julio de 2018

Jaque Mantra

Juego ajedrez con las constelaciones
bajo un tablero infinito

aúlla luz en un nido de silencio
la muerte espía

alguna profecía cortesana
destila vórtices

bálsamo fugaz
erotiza la conciencia.



Íntimo

cuando abunda soledad y me intimo
agito los peces que moran el espacio
con una batuta ilusoria
quizás mágica

bailo solo
sólo para mi dios interior

soy un aborigen del sonido
que abreva la mímica de lo viviente.

Vittorio Marcelus.




El Ion escaviado y otras pulsiones a decantar

1

Mudémonos a un bosque donde aún crezca la vida
y el último estertor de la hojarasca alimente seres

la vida prospera en otro ciclo
no existe crueldad en el hambre

crecen milagros en la basura.

2

En la ranura de un tridente asesino
el Tiempo me derrama

reconozco un lado oscuro que debo pactar

muy pocos entran a mi mundo,
menos aún lo sobreviven.

3

¿Cuáles son las coordenadas del asombro
donde alguna vez gravitó inocencia?

¿Cómo llegar a ese recuerdo que escapa
apenas lo vislumbro?

igual al polen robado por el viento
algo sopla la substancia.

4

Cae de brumas
profana su propia sombra.
Serpentea nominal
en la identidad del anonimato.
Caerá al fin a una tumba distraída:
la suya.

Vittorio Marcelus


lunes, 9 de julio de 2018

Monografía del fuego

la repetición de un sonido simple
retrotrae a lo tribal,
la mente adormece
el fuego cruje los sentidos,
la monotonía danza
exorciza los pantanos del ahora

asisten ritmos pensantes,
los espíritus del fuego
lamen el áurea.

VITTORIO MARCELUS