miércoles, 20 de junio de 2018

Inanición

asumo mis linyeras
mi fastidio gótico
me sublevan los slogans
fotocopias de lo mismo
creídos arrogantes
mascotas del ridículo

suelo suceder de a tríadas
cuando la magia ronronea
un ajuar de luces y adivinanzas

recurro al alien que hay en mí
para deshumanizarme algo
no me siento cómplice de este ciclo
carroñero y tóxico

quiero resaltar esta sed de barbarie:
degollar los puentes del engaño
junto a los mesías que atrincheran
en eslabones sectarios

quiero ejecutar también
a los bizarros comediando
la muerte siempre ajena

cuando la sombra confunde
hace falta sufrir una puñalada
para definir quién es tu enemigo.


Victor Clementi




lunes, 18 de junio de 2018

Vampiro de Nostalgia

Ya de pequeño y apenas intuición
supe mutar la pena en algo bello

esos gajos de intuición
vertían cálices atiborrados de néctar
algo similar a la palabra

antes que el destino interviniera
preservé cada detalle en un arcón de la piel

entonces me infectó la nostalgia:
soy un vampiro de la estética
convierto al recuerdo en sangre

supe que la nostalgia es un depredador
devora los sentidos y el destierro acude

intuición disecada en un poema
boceto de una luz que desvanece

antes de extraviarme en laberintos
con la última bocanada de misterio
que  mutará en asombro.

Victor Clementi







martes, 5 de junio de 2018

Agraviado por incertidumbres y otros versos residuales

1

La Muerte me presume veces
adviene sádica
me convierte en extranjero
sin latitud donde escalar

mi madre fue suicidio al naciente.

2

Niveles de ocasión
en el erotismo humeante
último alarido de la bestia
que no entrega el alma

un falso después
en las ojivas de la noche

extraños baldíos de inocencia
aquello que desempaña la mirada
para jugar al misterio
con formas residuales.

3

hace ocho hormigas atrás un pensamiento
defecado por la antimateria
alteró mi genoestética

occidentable
en sentido inverso a las manecillas del consumo
soy testigo de bacterias interurbanas
de la miseria furiosa ya sin ocio
sin esa llaga de pan autoritario

mientras los monstruos del exilio
simulan promesas a la intemperie.


Geometría del Espíritu

cubos recurrentes
luego esferas
gravitan escurridizos
en el vórtice invertebrado
que fecunda algún...


Victor Clementi






jueves, 31 de mayo de 2018

El Meditamundos

El Oráculo predecía con exactitud la fecha en que cada habitante moría.
Con la misma exactitud el Estado enviaba una correspondencia al futuro difunto con dos años de anticipación.
Esos dos años permitían y obligaban a cada ciudadano a escribir un libro con todo lo que aprendió durante la vida.
Ese inventario advertía los errores cometidos, objetividad mediante, a la vez que invitaba en lo posible, a enmendarlos.
Si el sujeto cumplía con los mandatos estatales era reconvertido luego de su deceso. Encarnaba, por así decirlo. El ánima era encapsulada para transferirse a otro cuerpo, pero sin que este nuevo formato recordara su anterior existencia.
En el Universo habitan un número definido de almas, como también una cantidad de energía estable, y ellas no caducan ni mueren, se transforman, son eternas huéspedes de la materia animada.
Las almas absorben y almacenan en una suerte de Nube toda la información acumulada. Las cifras del Universo están contenidas en dicho plasma. La Nube es un ser inorgánico, descubierto por los Antiguos Místicos Iluminados, lo denominaron El Meditamundos, aunque también advirtieron  sobre lo inaccesible que resulta acercarse a ello, dado el actual Avatar del Hombre.
La metáfora de Ícaro presume explicarlo. También en La Noche de los Tiempos, Lovecraft acerca la conjetura de que todo está escrito en una Biblioteca enterrada bajo una Catedral. Allí un ser cónico con infinitos brazos acomoda los libros que detallan pasado y devenir.
Esa idea intuitiva nacida en Oriente que irradió a tantos artistas y pensadores, donde la sospecha de que todo está escrito prospera y se expande, la ubicación del Hombre apenas se explica como a la de un intérprete ya guionado, sin que él mismo lo sospeche.
Todo está escrito, sin duda, volvemos a narrar los sucesos como en un interrogatorio policial. Una y otra vez reescribir la mismísima fotocopia fractalizada que reverbera hasta los confines del subconciente que nació a partir del Estallido.
Entonces nunca moriré.


Victor Clementi

Visión (Viejos Poemas)

Visión

Eran diciembres con lluvia,
éramos quizás, antojadizos;
no obstante el sol
-a una pulgada del opio-
creía anticiparnos.

Gracias por decepcionarme:
te necesitaba humana.
Pronto el adiós será un acuerdo,
la conclusión menos dolorosa

y hablaremos del amor que nunca sufrimos.


(Del Libro Simetría, 1995)

Victor Clementi


martes, 22 de mayo de 2018

Y vendrá como ladrón

El poema es otra disfunción orgánica, existe, aunque no en la naturaleza humana. Aquellas épocas de animal celeste quedaron sepultas, cuando la palabra era innecesaria. Luego vino Babel a confundir el silencio.
El Hombre ha plagiado las formas del Universo: la estética, apoderándose de ella; a partir de la insolencia bíblica que lo eleva sobre todas las especies. La Biblia anticipó el fin de la ecología.
La emoción engendra poesía, a veces, pero como todo alimento debe ser digerido y excretado con urgencia barroca. Retener un poema al igual que la orina puede estallar la vejiga sensorial.
La conciencia es otro organismo que metaboliza las impresiones, o la sujeción a ellas.
Pero la Tierra dejará de ser sumisa y nos vomitará la basura de tanta civilización.
Las toxinas que supimos concebir, como el poema.

Victor Marcelo Clementi Nasif


En el jugo de la Noche

quizás por añoranza
hace un sueño atrás
escondí paisajes en el zodiaco

nada especial
otra cicatriz urbana
en un segmento de la infinitud

quizás por arrogancia
fui pirata del amanecer,
un espasmo reincidente

en la miel fugaz de los deseos
cuando el fuselaje áurico
encapucha algún secreto
caigo a un hábito de musas
en el cabaret del Olympo.

Victor Clementi