martes, 21 de marzo de 2017

A orillas de la sombra

Cansado de roer escaramuzas
presumiéndome profeta del adiós
aprendí que los huesos jamás fueron sabios
siguen el protocolo de la tierra,
ecuménicos bastardos lamiendo sombras

los huesos juegan con la piel
tutean con arrogancia los límites de dios,
a veces recorren monstruos irredimibles
manos asesinas que amanecen huérfanas

entonces el instinto gotea plegarias a la carne

los huesos son y serán un preludio del tiempo
murmullo que incita la somnolencia eterna.

Victor Marcelo Clementi


viernes, 17 de marzo de 2017

Retazos de existencia

1

sospecho de mí
alguien invadió
o quizás algo,
hospedo un alien
o tal vez  un ente invasivo
residuo de existencia anterior,
algo, sé que albergo algo
será el ego, la conciencia
el susurro de dios
o de un ángel maldito,
poseído por algo
abducido hacia adentro
algo que no vacila
y me inspira.

2

sucedo vida
lejos de acuarelas dudosas
que sólo santifican escombros,
jamás una presunción sublime

silentes inflexiones al cráter interior
altura desgarrada sin que el alma lo perciba

viraje hacia lo eterno
mientras el mundo apaga.

3

somos recuerdo
otra pausa en la incertidumbre

somos recuerdo
una palabra más o menos prudente
de acuerdo a la invocación
que regresa a la vida

de nuevo vida, resurrección
domar al tiempo, desacelerar
hacerlo pequeño, casi bonsai
a propósito de mis manos.

Victor Marcelo Clementi





jueves, 9 de marzo de 2017

Voy sed hacia lo mismo

Yo era tarde, a todo lejos...
ultimate, sé pronto, ahora!!!
el espejo dijo
con esta sed de fronteras
uno es el abismo

lejos de suponerme inhóspito
a pesar de los seres vagabundos
que me habitan
guardianes en la fantasía
a punto de inaugurarme

inicios que vuelven al inicio
así la rueda ilusiona lo cíclico
mientras viajo esférico
hacia la sed negra

algo me inició movimiento
que se aleja hacia lo mismo

despertar en el último sueño.

Victor Marcelo Clementi



domingo, 26 de febrero de 2017

MICK (Humor)

Era un gaucho de guitarra austera, sólo dos cuerdas animaban al paisanaje.
Siempre hacía pulsar entre sus dedos la misma melodía de Bob Marley .
No era lo que se dice un gaucho ortodoxo. Si bien su viejo lo crió en el campo, no así su madre, una hippie que apareció una mañana vomitando en la tranquera, sin memoria. Y allí quedó, todita amnésica.
Dicen que ella nació de nuevo . Lo único que traía en su morral era un casset de reagge. Sólo eso la emparentaba con el pasado. Y allí quedó, enamorándose de a poco de padre de Mick. Curioso nombre para un pajuerano. Debo aclarar que fue bautizado así gracias a una remera Stone que vestía su madre.
Y los años sucedieron. Mick se convirtió en un gaucho rasta, bajo obvias influencias.
Su primera canción fue "Puñetaahí", dedicada a un amor imposible. Mick era de amor derrotado, por aquello de sus "Desacoplanzas"

Victor Marcelo Clementi


Perdón

intentando musas aleatorias en el confín del baldío
ni las suaves ardillas de tu pelo arrojarán amnesia,
cementerio de un nombre, allá...
donde los huérfanos sufren el carruaje de la espera.

¿cuándo prescribe la arrogancia de los besos?
mientras tanto me columpio en cicatrices.
perdónanos Señor por el escaso arte
que supimos concebir con nuestros cuerpos.

Victor Marcelo Clementi



Me incauto

Burbujea la noche antípodas de escarcha
antes que ladren láminas de luz
en mis ojos extenuados.
Presiento cierta cercanía.
El sol y sus adyacencias apuñala mi estómago.
Ave que nube alas asume.
El Tiempo cansado de tanta Eternidad.
Respiro las rameras del viento: huyen
Pulseo con el cadáver de una fantasía: me derrota
Abro el calendario y nadie murmura mi nombre.

otro adiós que perderé en la memoria.

Victor Marcelo Clementi.


Tribulaciones

Un puñado de frases no articulan el Poema
apenas logran estimular el ego del diletante.
Existe una belleza metafísica sólo advertible
para los escasos viajeros que hallan el Sendero.
Sin la superstición de las probetas literarias
que predican los mesías del verbo.
Pláticas de humo idolátrico
aggiornadas con delirios migrantes
efecto de la desnutrición intelectual.
El Arte no es catarsis ni ejercicio terapéutico
apenas redime la anorexia creativa
recién en segundas o terceras nupcias.
Indispensable la actitud de observarse en silencio
antes de execrar palabras a discreción.
Piedad.

Victor Marcelo Clementi