sábado, 15 de enero de 2011

Las Profecías de la Cossa-Nostra-Damus (Humor)

Nostramenti, alias Clemendamus, hijo sospechoso del célebre pronosticador de desgracias, también legó al futuro de la humanidad una serie escalofriante de profecías, esta vez dedicadas con exclusividad para la Argentina, un estado incomprensible, además de hipotético.
Las cuartetas fueron decodificadas recientemente, tras décadas de estudios, ya que la forma críptica en la que fueron redactados hizo casi imposible su traducción.
Al igual que su padre, Nostramenti exhibe un estilo apocalíptico para narrar el devenir.
Van algunas de sus predicciones:

De noche, en un Scania de cabina climatizada,
tranquilo y solo, con el celular presto,
Moyan aguarda el sol del oeste
para sitiar los caminos del Imperio.

Clara alusión a Hugo Moyano, quien, en la soledad de su camión, planifica un nuevo corte en la avenida 9 de Julio para exigir mejoras salariales.

El hombre fiel contará la mitad de las estrellas.
Dirá que no hay mendigos en la Corte Soberana,
pero nadie creerá lo que sus labios derramen.
No será blanco quien cense, sino moreno.

Específica referencia al INDEC, cuyas cifras subvaluadas no mueven el amperímetro.
Sin embargo el pueblo desconfiará de esos números, y un tal Moreno será repudiado.

De nombre moro un escudero golpeará a los caminantes.
Con un ejército quemará el sitial de las armas.
Y aunque el Gobernante bendiga sus acciones
infinitos tumultos se originarán en la Aldea.

Habla del barrabrava DElia, quien, junto con otros mafiosos destruyen comisarías y lastiman gente durante las marchas. Bajo el consentimiento del Rey, dichas prepotencias se multiplicarán en la Ciudad saturada de cortes y piquetes.

Hablará todo el día bajo extraños bigotes,
desde la madrugada hasta altísima noche.
Inventará enemigos, discutirá con el espejo
y ostentará el rango de Gran Ministro.

No cabe duda: Aníbal Fernández, payador si los hay, siempre con una respuesta a flor de labios, incapaz de autocrítica y con la vanidad enfermiza de los K.

Saldrán decididos a pesar que los negaron,
la Gran Dama los ocultó bajo la alfombra.
Muchedumbres marginadas hartas de limosna
tomarán las tierras que les negó el Estado.

Son los ocupas cansados de promesas, escondidos en las villas que invadirán terrenos para improvisar una vivienda, avergonzando a la Reina de las mentiras, quien sólo habla de milagros, para ellos ignorados.


Nostramenti

2 comentarios:

Gladys Acha y Sergio Soler dijo...

Tengo toda una duda con este vaticinio. No sé si reir o llorar!

Genial, como siempre, obvio

Lidia B. Castro Hernando dijo...

Ché... no era necesario que los explicaras! Qué te creés que somos una turba de ignorantes? Pero mandate algunas con respecto al 2012 fatídico, eh? De todas formas, tenés mi bendición atea.